Enseñar, es aprender
Pasó de casualidad. Llegó alguien nuevo y comencé a explicarle el trabajo, y poco a poco descubrí que tenía una creciente vocación por enseñar. Primero fue lo empírico, la experiencia laboral, pero ya graduado de locución armé unos talleres para escuelas. Después me convocaron de una institución que estaba generando talleres de formación laboral para adolescentes. Ya llegado a México, mi primera experiencia laboral fue como maestro de dicción de un grupo de animadores, y así fue dándose todo hasta que me llamaron para dar clases en la preparatoria de la Universidad del Sur. Cada experiencia ha sido enriquecedora, cuando uno da clases aprende mucho de sus alumnos también. Siempre que puedo, trato de volver a la docencia de alguna manera. Presumiendo el pizarrón de mi primera clase hace algunos años Mis alumnos de prepa Los alumnos en una charla del Foro Mundial Universitario